Un total de 1.088 hectáreas han ardido en lo que llevamos de año en Aragón, de las que 880 eran arboladas. Hasta este mes de julio, que este sábado termina, se han registrado en la Comunidad cerca de 270 incendios, la mayoría de ellos sin importancia. Han sido pequeños conatos de menos de cinco hectáreas. Son cifras similares a las de otros años, sin tener en cuenta el 2009, que fue un verano nefasto para Aragón con los incendios que afectaron al sureste de Teruel y al entorno del campo de maniobras de San Gregorio, en Zaragoza.
Este verano está transcurriendo sin grandes incendios. El mayor fuego del año se produjo en marzo, cuando ardieron más de 800 hectáreas en el entorno de Sos del Rey Católico. La provincia de Zaragoza ha sido, por tanto, la más afectada, con un total de 950 hectáreas calcinadas. En Huesca se han quemado 70 y en Teruel 60 más.
Son cifras similares a las de años anteriores, sin que puedan compararse con la magnitud de los incendios del verano pasado. Ahora, en agosto, no hay que bajar la guardia. 2.000 efectivos están vigilantes. En total, hay 80 puestos de vigilancia, 67 cuadrillas terrestres y 8 helitransportadas, a los que hay que sumar los efectivos de la Unidad Militar, de las diputaciones, comarcas y ayuntamientos.
En cuanto a las causas de los fuegos, el 67% se han producido por negligencias y accidentes, un 9% debido a rayos y tormentas y un 14% han sido intencionados.
Desde Medio Ambiente recuerdan que está prohibido hacer fuego al aire libre, que no se pueden tirar colillas en las cunetas y que hay que recoger cualquier basura cuando se sale al medio natural. Son conceptos básicos que siguen sin cumplirse. En España, en lo que llevamos de año, han ardido cerca de 16.000 hectáreas. Más de la mitad se podrían haber evitado.